Vacaciones, trucos para una conducción segura

En verano los viajes en coche aumentan debido a las vacaciones y a las escapadas. Conviene recordar algunos consejos que ayudan a conducir de manera segura.

Sí, oficialmente es verano. Una época en la que los viajes se multiplican no sólo por las vacaciones, también por las pequeñas (y refrescantes) escapadas a la playa, a la montaña… Evidentemente estos desplazamientos provocan que el número de coches en la carretera aumente y conviene tener a mano una serie de consejos que orienten al conductor hacían una conducción segura. No sólo porque va a viajar más sino por las condiciones climatológicas a las que se exponen todos los que van al volante.

Todo sobre ruedas

Los neumáticos son una parte muy importante del vehículo y del viaje. Por ello, antes de ponerse en marcha hay que comprobar la profundidad del dibujo; como mínimo debe tener 1,6 milímetros aunque lo conveniente son 2. Existe un truco casero para llevar a cabo este proceso: si se coloca una moneda de un euro en el fondo del canal del drenaje y se ven las estrellas, hay que pasar por el taller.

Finalmente no hay que perder de vista la presión en función de las directrices que marca cada fábrica. No sólo es un tema de seguridad, también contribuye a alargar la vida de los neumáticos y maximiza el consumo del combustible.

Agua para todos

Es un elemento crucial no sólo para el coche sino para el conductor y sus acompañantes. Conviene comprobar que los depósitos para la limpieza de las lunas están llenos, sobre todo teniendo en cuenta la alta presencia de mosquitos. Tampoco está de más llevar un par de botellas para la correcta hidratación de los pasajeros.

Un espacio fresco

Con los termómetros apuntando las temperaturas más altas del año, la lógica invita a que el sistema de refrigeración esté a punto y su funcionamiento sea perfecto. Para ello, los fabricantes de coches recomiendan hacer una revisión cada dos años. Aparte de este consejo, hay que revisar la ausencia de fugas o defectos ya que el recalentamiento del coche es muy costoso. Finalmente, si el vehículo tiene muchos años sería una buena idea una revisión profesional.

Todo bajo control

Es una obviedad, pero a la hora de conducir hay una serie de aspectos básicos que no sólo hay que tener bajo control, también deben estar a la orden del día. Se trata de la ITV, el seguro y el impuesto de circulación; un trío que es obligatorio tener actualizado. Además, el conductor tiene que tener en cuenta las normas y leyes de aquellos lugares por los que va a transcurrir su viaje por que en función del destino, los requisitos pueden variar. Por ejemplo, la obligatoriedad de llevar chaleco y triángulos de señalización en caso de accidentes o averías.

Ligereza y comodidad

Como todo, el coche tiene sus límites y se aconseja que la carga transportada sea la adecuada. En el caso contrario podría afectar al consumo de combustible, al manejo, al frenado o a las distancias. No son los únicos aspectos que se verían perjudicados; hay que tener en cuenta que el equipaje y la carga no entorpezcan la visibilidad teniendo especial cuidado con los retrovisores.

Descanso vital

Antes de ponerse al volante conviene establecer las pausas que el conductor va a hacer (y necesitar). Lo recomendable es parar cada dos horas aunque si el tiempo conduciendo se va a las tres horas o se trata de un viaje largo, los descansos tienen que ser de veinte minutos como mínimo. Así las cosas, conviene no dejar a los niños y animales encerrados durante este paréntesis en la conducción para evitar los temidos golpes de calor.

Planificación

Es clave en cualquier viaje. Con antelación conviene diseñar y calcular la mejor ruta; la ayuda de los GPS y otros sistemas de navegación no sobra, pero no está de más incorporar un mapa y un mapa de carreteras para que el conductor tenga a su disposición una imagen más grande del lugar por el que está llevando el coche.

Fuente de la noticia: autopista.es