10 situaciones imprevistas en el coche: qué hacer y cómo reaccionar

¿Te has visto en un ‘marrón’ cuando viajabas en coche? Estos 10 casos pueden ser un auténtico fastidio, y más ahora con las vacaciones, pero saber reaccionar es muy importante.

La mecánica de un coche puede fallar en cualquier momento, y más en un parque automovilístico como el nuestro que es cada vez más viejo. Si falla mientras vas conduciendo es un auténtico fastidio, una situación imprevista a la que hay que saber cómo reaccionar. Otras veces, estos imprevistos pueden derivarse de factores externos, como un animal en la calzada o un malestar al volante.

¿Sabes cómo reaccionar ante estas situaciones? Te traemos 10 de estos momentos imprevistos en el coche y cómo reaccionar ante ellos. Muy atento.

Animal en la calzada

Obviamente, deberías intentar evitar el choque, pero no a cualquier precio. Si circulas por una carretera convencional, deberías desconfiar siempre y esperar lo peor. Este tipo de carreteras son las más propicias para encontrarse inesperadamente un animal en la calzada. Si se da el caso, pisa el freno a fondo para que entre en funcionamiento el ABS, para después tratar de evitar al animal, siempre que eso no ponga el peligro a los coches o peatones que te puedan rodear, o que puedas acabar (por ejemplo) contra un árbol. De cara a presentar el parte al seguro, en caso de choque, asegúrate de pedir un informe policial que explique todo lo sucedido.

Avería del coche en un lugar peligroso

Imagínate que tu coche se avería en un cruce, en una curva sin visibilidad o en un paso a nivel. Sin duda, una de las peores situaciones que te puedes encontrar al volante de tu coche. No deberías insistir en darle al contacto de tu coche, ni tampoco tratar de empujar el vehículo por tu cuenta: pide ayuda. Aún dentro del coche, mete la tercera velocidad y suelta el embrague para que éste coja impulso. Después, vete dándole al contacto del coche para que vaya avanzando mientras dure la batería, que debería ser suficiente para salir de una posible zona de peligro.

El coche acelera sólo

No es una situación muy común, pero es posible que suceda, sobre todo en los coches con motor Diesel, en caso de que el nivel del aceite esté muy bajo o se cuele aceite del motor en el turbo. Lo que nunca debes hacer es desembragar, ya que sin la transmisión unida al motor éste puede empezar a girar más rápido y se puede romper. Tampoco sirve de nada quitar el contacto. ¿Cómo actuar? Es necesario “estrangular” el motor: básicamente, provocar que se cale, metiendo una marcha larga. El motor se apagará y el coche se parará.

El coche patina al acelerar

Barro, asfalto muy resbaladizo,… el coche patina al acelerar. No des acelerones fuertes para tratar de salir. Mete primera o marcha atrás, dejando que el coche se vaya hacia adelante o hacia atrás; si el coche no está muy ‘atrapado’, terminará por salir con facilidad. Otra solución: apaga el motor, mete primera o marcha atrás y dale al contacto sin pisar el embrague, acelerando continuamente.

El motor se cala

Si notas que se apaga el motor y el silencio invade el habitáculo, y además la dirección y el pedal del freno se endurecen y son difíciles de accionar, lo primero que debes evitar es cambiarte de carril sin evaluar el tráfico que te rodea. Quédate en el carril en el que estás y desembraga el motor. Para compensar la dureza del pedal del freno, deberás pisar con fuerza para parar el coche por competo. Aprovecha la inercia para intentar ir hacia un lado de la carretera sin entorpecer el tráfico.

El motor se recalienta

Una situación muy delicada: el motor de tu coche se recalienta y no tienes sitio para parar el coche de inmediato. Te recomendamos lo siguiente: enciende el climatizador y sube la temperatura al máximo, de forma que se evacúe gran parte del calor producido por el motor. Sigue conduciendo de forma tranquila a 80 km/h en la marcha más larga posible. Si vas a velocidades bajas, puedes desbloquear el capó para que entre aire en el vano motor. Aunque, obviamente, lo mejor es parar el coche de inmediato.

La ventanilla se bloquea

A alguno nos ha pasado… abres la ventanilla y no vuelve a subir, y tienes que dejar el coche aparcado en la calle, por ejemplo. Este problema se puede dar cuando cambiamos la batería… dale varias veces al botón de subir y bajar la ventanilla, para a continuación empujarlo con las dos manos hacia arriba. Si lo consigues, eso sí, no se cerrará del todo; puedes recurrir a cinta adhesiva para salir del paso, pero tarde o temprano deberás ir al taller a solucionar el problema.

Pinchazo de un neumático

A lo mejor tenías presión de más en el neumático o éste estaba deteriorado. Si se pincha el neumático mientras conduces, nunca claves los frenos a fondo, ya que con sólo tres ruedas en contacto con el asfalto el coche se puede desequilibrar fácilmente e incluso puedes volcar. Al pinchar, notarás que la dirección se nota pesada y el coche gira hacia el lugar del neumático reventado: compénsalo girando en el sentido opuesto, tratando de mantener la calma y tener control total de la situación. Después, vete soltando progresivamente el pedal del acelerador. Si el neumático que pincha es uno de los traseros, puede ser menos peligroso; aun así, la forma de actual es la misma.

Sale humo del salpicadero

Un olor raro sale de las salidas de ventilación y un humo blanco empieza a salir en la base del parabrisas. Cuidado, porque es una situación muy grave que requiere actuar de forma instantánea. Te sorprenderías de lo rápido que un coche se puede incendiar. ¿Cómo actuar?: sin entrar en pánico, enciende las luces de emergencia y para el coche lo antes posible en un lugar seguro. Sal del coche lo más rápido posible y ten cuidado con el tráfico. Si tienes un extintor en el coche, úsalo. Si éste es pequeño y el incendio se propaga muy rápido, poco podrás hacer para salvar el coche, pero sí para evitar que el fuego se propague a otras zonas.

Te empiezas a sentir mal conduciendo

Si notas que tienes algún malestar cardíaco o sientes una sensación de que te vas a desmayar, pon el pie rápidamente sobre el pedal del freno e intenta llevar el coche hacia un lado hasta parar el coche por completo. ¿Eres el copiloto? Coge el volante con una mano, intenta quitar la pierna del conductor del pedal del acelerador y trata de parar el coche con la ayuda del freno de mano. Puedes cambiar de marcha, si puedes, para usar el freno motor.

Fuente de la noticia: autopista.es