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¿Marcha que no entra? Tranquilo: causas y soluciones

Intentas mover la palanca del cambio para meter primera y… ¡no hay manera! No te preocupes, no tiene por qué estar nada roto y la solución está, y nunca mejor dicho, en tu mano.

Seguro que te habrá pasado alguna vez, vas a meter primera o marcha atrás y, directamente, no entra o está excesivamente dura la selección. Te vamos a explicar un truco muy sencillo para ahorrarte el sofocón, esfuerzos y tiempo.

Si no puedes introducir ninguna de esas dos marchas opta por usar otra. Es decir: qué, por ejemplo, no entra la primera; pues selecciona segunda y, sin ni siquiera soltar el embrague, vuelve a introducir primera.

¿Por qué?

El problema lo origina el desalineamiento de los dientes de los engranajes del cambio y, al hacer ese movimiento con la palanca, lo que logras es que todo se coloque adecuadamente.

Podría ocurrir que ni siquiera así lo lograrás. Entonces, sigue el mismo procedimiento pero, con el motor arrancado, suelta algo del recorrido del embrague y avanza unos centímetros —si no entra primera, marcha atrás; o viceversa—. Como si fuese un milagro, comprobarás entonces que la marcha que no podías seleccionar ya sí queda «desbloqueada».

Si esto te ocurre con frecuencia, el problema estará en la fatiga del material, de los engranajes del cambio —chocan entre sí y se descascarillan, quedándose en la caja esos pequeños pedazos de metal desprendidos. O en una deficiente lubricación de la transmisión. Como primera opción, convendrá siempre despejar esta última incógnita, para lo que bastaría con sustituir el aceite del cambio.

Otra situación podría darse si las marchas no entran en frío, pero en caliente el cambio trabaja con absoluta normalidad. Entonces, el problema seguirá estando en la lubricación, por lo que lo coherente sería recurrir a un lubricante con una viscosidad adecuada. Un SAE 75W-80, por ejemplo, debería dar solución al problema si no concurren otros desgastes o averías.

Si el cambio traquetea en marcha, el problema estaría en que la viscosidad del lubricante sería muy baja, de modo que la solución es irse a viscosidades elevadas. Un SAE 90 debería dar la solución a esa dificultad.

 

Fuente de la noticia: autopista.es