Cargar bien el coche antes de irte de viaje

Planificación y sentido común son los dos ingredientes que necesitarás a la hora de cargar tu coche antes de un viaje. Te ofrecemos algunos trucos para organizar el equipaje de un modo más ágil y efectivo. Por tu seguridad, toma nota.

Según el Estudio Volkswagen sobre los hábitos al organizar el equipaje para las vacaciones, un 22 por ciento de las parejas reconoce que surgen tensiones y discusiones sobre la mejor manera de ordenarlo antes de un viaje. Pero este no es el gran problema. El 20 por ciento de los conductores viaja con exceso de carga, aumentando el riesgo de perder el control del coche ante una maniobra de emergencia, según una encuesta realizada por RACE y Goodyear, en la que se alerta del peligro de viajar con el equipaje mal colocado.

En general, una mala distribución de la carga perjudica el comportamiento del vehículo, al perder agilidad y aumentar los balanceos de la carrocería, reduce la comodidad de los ocupantes y aumenta el consumo de combustible. Por todo ello, te ofrecemos unos consejos prácticos que aumentará la seguridad de los ocupantes y, por qué no, evitará malos entendidos con tu pareja. Ármate de paciencia y al lío.

Cómo colocar la carga en el coche

Hay unas normas básicas para colocar la carga dentro del maletero del coche. Por ejemplo, los bultos más pesados deben situarse en la parte más baja y más adelantada, para favorecer su centro de gravedad entre los ejes del vehículo y evitar que se eleve. Las maletas más grandes y rígidas en el fondo, colocando el resto del equipaje encima. Deja para el final aquellos objetos o bolsas que vayas a utilizar en las paradas del viaje, para tenerlos más a mano.

Las cintas tensoras o las redes son muy útiles para sujetar la carga, sobre todo si esta no ocupa por completo el maletero, así evitarás que se desplace con el consiguiente peligro de desestabilizar el vehículo. Si tu caso es el contrario, es decir, que tienes exceso de equipaje, no te sientas en la tentación de meterlo a presión, porque al abrir el maletero se te puede caer encima. Lo ideal sería que dejaras algún hueco libre para el viaje de regreso ya que siempre nos agenciamos algún ‘souvenir’.

Un truquito: si las plazas traseras van vacías, debes abrochar los cinturones para que el contenido del maletero no derribe los respaldos y los objetos puedan salir despedidos hacia el habitáculo y alcanzar a los ocupantes.

Objetos sueltos en el interior del coche: ¡NO!

Nunca has de llevar objetos sueltos en el habitáculo o bandeja trasera por motivos de seguridad y porque puedes quitar visibilidad al conductor. Así, en caso de frenada de emergencia, a 60 km/h la carga puede multiplicar su peso por 56 (10 kilos de equipaje se convertirían, por ejemplo, en 560 kilos, un peso equivalente al de un toro de lidia). Además, al desplazarse los objetos se convierten en proyectiles capaces que obstaculizar la visión del conductor incluso lesionar a los ocupantes. En su defecto, utiliza las guanteras y huecos habilitados dentro del vehículo para guardar los objetos pequeños.

Portaequipajes homologado

Si por más ‘tetris’ que has hecho con la carga es imposible encajar las piezas, valora la posibilidad de utilizar un portaequipajes homologado para aumentar la capacidad sin perder seguridad. El más aconsejable es el cofre de techo, concebido como maletero hermético con cerradura y forma aerodinámica. Es importante recordar que el comportamiento del coche varía con los cofres, ya que elevan el centro de gravedad del vehículo lo que le hace más inestable.

Si viajas con la tabla de surf o con la bici, siempre es mejor recurrir a la baca o al portabicicletas. En estos casos, todo debe estar colocado de tal manera que nada pueda caerse a la calzada ni comprometer la estabilidad del coche, ni mucho menos reducir la visibilidad del conductor. Además, estos anclajes que mantienen fija la carga deben estar homologados.

Y si necesitas transportar otro tipo de objetos largos, recuerda que la norma dice que no pueden sobresalir por delante ni por los laterales del vehículo y por detrás solo en un 10 por ciento si son objetos divisibles o un 15 por ciento si son indivisibles. Por ejemplo, en un coche de cuatro metros podrá sobresalir unos 40 y 60 centímetros, respectivamente. En cualquiera de estos casos (incluido el portabicicletas), será necesario señalizarlo con una placa homologada V-20 (señal cuadrada, con líneas rojas transversales) de 50×50 centímetros, que se colocará en el extremo posterior de la carga.

Cuidado con superar el peso máximo autorizado

La capacidad de cada coche es diferente, así que deberás mirar la ficha técnica del vehículo donde se especifica la carga máxima recomendada por el fabricante. Normalmente con el equipaje habitual y cinco ocupantes no se supera esta cifra, pero si llevas objetos muy pesados es mejor comprobarlo. Si controlas el peso, evitarás el desgaste del vehículo, especialmente en neumáticos, y reducirás la dificultad que genera a la hora de acelerar y frenar. En cualquier caso, recuerda que el vehículo va más cargado, por lo que tiene menos potencia y la distancia de frenado es mayor.

Neumáticos, a punto y en buen estado

Es el último paso que has de dar, una vez cargado el vehículo y antes de iniciar el viaje. Las presiones de los neumáticos se deben adecuar a las recomendadas por el fabricante en estas circunstancias de peso, indicadas claramente en la etiqueta. A mayor carga, mayor presión.

En viajes largos, es necesario revisar la presión cada 2.000 kilómetros y con los neumáticos en frío, lo que significa rodar menos de 3 kilómetros y a poca velocidad. No olvides comprobar también la rueda de repuesto. Entre las consecuencias de llevar una presión por debajo de lo recomendado se encuentran: el recalentamiento y desgaste de la goma; aumento del consumo; mayor deriva del neumático, lo que significa menor adherencia y riesgo de pérdida de control del vehículo; incluso peligro de desllantar.

 

Fuente de la noticia: autopista.es